Argentina

Uso político indebido de los ahorros jubilatorios genera perjuicio económico para futuros pensionados

Fuente: www.lanacion.com.ar
Fecha: 21.06.2013

De acuerdo a la columna de opinión del periódico La Nacion, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), administrado por la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), se está utilizando para fines que debilitan el objetivo de solventar futuras jubilaciones.

Como se sabe, dicho Fondo proviene de la confiscación de los ahorros acumulados durante 13 años por los aportantes al suprimido sistema de capitalización individual en el 2008. En aquel régimen, cada peso aportado se acumulaba en cuentas individuales. La inversión de este dinero respondía a pautas determinadas y su rendimiento engrosaba los ahorros para el día del retiro o jubilación. Según indica la columna, más allá de las críticas que el sistema pudo merecer debido al costo de las comisiones, la estatización del sistema implicó la pérdida de identidad de los titulares de los aportes contra la promesa de responder en un futuro a la jubilación o pensión que corresponda, ya que el beneficio no guarda ninguna relación con el esfuerzo realizado por los contribuyentes y es pagado por el Gobierno cuando quiere y como quiere.

Al estatizar las AFJP el fisco se benefició con una suma acumulada de ARS 100.400 millones (equivalente a US$ 29.712 millones a octubre 2008) y, desde entonces, los aportes jubilatorios se canalizaron hacia la ANSES. La confiscación incluyó no sólo los fondos por aportes ordinarios sino también los extraordinarios, sin ningún reconocimiento de su propiedad. Este alivio financiero para la ANSES no impidió al gobierno nacional a quitarle la adjudicación del 15% de la masa de impuestos coparticipables que le había sido asignada cuando, al crear el sistema de capitalización individual, en 1995, se redujeron aportes al sistema de reparto sin quitarles la responsabilidad de pagar a los jubilados ya existentes. De esta forma, la ANSES con su FGS se transformó en una caja importante y tentadora para el gobierno nacional, a la que ha recurrido a diestra y siniestra sin preocuparse por el futuro de los aportantes.

El FGS se dedicó en los últimos años a invertir en títulos públicos para solventar el déficit fiscal, justamente una de las críticas con las que el Gobierno había incautado los fondos en 2008. De esa manera aumentó la proporción de títulos públicos desde la ya enorme cifra de 60% en 2008 hasta un 64% en la actualidad. El aporte para proyectos estatales de más que dudosa capacidad de repago creció desde ARS 2.200 millones en 2008 (equivalente a US$ 651 millones) a ARS 32.200 millones actualmente (equivalente a US$ 6.030 millones).

El uso político de los fondos del FGS ha sido indudable, en un claro perjuicio económico para los beneficiarios futuros de ese dinero. La rentabilidad del FGS en el período que va desde diciembre de 2008 a diciembre de 2012 acumuló una cifra aparentemente impresionante de ARS 130.964 millones de pesos (equivalente a US$ 26.707 millones a diciembre 2012) por sobre el capital original de ARS 100.400 millones (equivalente a US$ 29.712 millones a octubre 2008) vigentes al inicio del FGS. Sin embargo, al realizar las cuentas ajustando dicho retorno por la inflación observada durante ese período, resultaría que el retorno neto de inflación habría totalizado apenas un 1,7% anual.
Puede leer la columna completa aquí.