Lituania

Lituania anula el veto a las rebajas de las contribuciones

Fuente: IPE.com
Fecha: 22 de Enero de 2009

El parlamento lituano, el Seimas, ha anulado el veto presidencial de una ley que rebaja las contribuciones al Segundo pilar de 5.5% a ser pagado en 2009 y 2010 a 3% del salario.

Las rebajas serán retroactivas desde principios de año.  Las rebajas en las contribuciones previsionales fueron incluidas en un paquete de medidas aprobadas a fines de diciembre de 2008 por un gobierno de coalición liderado por los conservadores que asumió en noviembre de 2008, después de las elecciones en octubre del mismo año.

El plan de crisis económica del gobierno pretende ahorrar LTL 5,3 billones (aprox. US$ 1,98 billones) para contrarrestar un déficit presupuestario en 2009 de LTL 1 billón (aprox. US$ 0,37 billones), o 4% del PIB. El paquete incluía un aumento en los impuestos y un recorte en el gasto presupuestario para apoyar el presupuesto mientras caen las rentas públicas.

Bajo las reformas previsionales de 2008, 18% del sueldo bruto de los empleados se destina al Departamento del Seguro Social del Estado (SoDra), de reparto. Las personas que optan por afiliarse al sistema de capitalizacón privado pueden desviar 5,5 puntos porcentuales de su contribución SoDra al fondo de pensiones privado de su elección.

La reducción en el nivel de contribuciones pretende reducir la salida de capital de SoDra por LTL 600 millones (aprox. US$ 224,7 millones) y de esa manera apoyar a las finanzas publicas.

“Considerando que el sueldo promedio en Lituania es LTL 2.000 (aprox. US$ 748,8), cada afiliado de los fondos de pensiones perderá LTL 1.200 (aprox. US$ 449,3) en contribuciones durante el periodo de dos años y obtendrá un aumento mensual de la pensión estatal de LTL 5,4 (aprox. US$ 2,02)”, dijo Jonas Irzikevicius, director general de SEB Investiciju Valdymas, una de las administradoras de fondos de pensiones más grandes de Lituania.

“Por lo tanto, sin tomar en cuenta ningún desempeño de las inversiones, uno tendría que ser pensionado durante más de 100 años para recuperar esos fondos perdidos”, agregó.

Después de ser aprobado por el Seimas, le medida fue vetada por el Presidente Valdas Adamkus.

 La legislación establece que la firma presidencial será ley a no ser que el Seimas anule uel veto con una mayoría en la cámara de 141 miembros o una votación de no menos de tres quintas partes si el tema se considera constitucional.

En este caso, el gobierno anuló el veto con 85 votos a favor y 20 en contra, con 10 abstenciones.

Al vetar la ley, Adamkus dijo que el monto transferido a los fondos de pensiones privados no cumplía con los compromisos estatales.

“Aquellas personas que decidan acumular parte de la cotización al SoDra en empresas privadas de pensiones tienen el derecho y la expectativa legal de exigir que el compromiso de pagar ciertos montos asumido por el Estado sea implementado o que sean compensados por las pérdidas que resulten de los cambios a las normas”.

Vilija Blinkeviciute, miembro de la oposición del comité de asuntos sociales y laborales del Seimas, apoyó el veto.  Ella alegó que en el 2004 el pueblo lituano apoyó la reforma previsional y que ella creía que tenía el derecho de participar voluntariamente en un sistema de acumulación previsional.

“Estaremos afectados por rentas fiscales más bajas, por supuesto, y tendremos que enfocarnos en la eficiencia y los costos,” dijo Irzikevicius. “Sin embargo, queremos cooperar con el gobierno para encontrar una fuente de capitalización de la reforma previsional lituana a largo plazo”.

Aunque la reforma había fijado el nivel de contribución en 2,5% del sueldo, subiendo 1% anualmente hasta llegar a 5,5% en 2007, ha sido sujeto a cambios cada año cuando el Seimas vota el presupuesto SoDra.

“El hecho de que cada año el Seimas discuta y defina el nivel de las contribuciones a los fondos de pensiones privados, no asegura la estabilidad y la consistencia de la reforma”, agregó Irzikevicius.  “Tenemos que encontrar un método de capitalización a largo plazo que sea aceptable para los afiliados y las administradoras de los fondos de pensiones.