El segundo pilar aún sigue firme en Europa Central y del Este

Fuente: IPE.com
Fecha: 21 de Enero de 2009

La crisis crediticia actual no ha dañado aun la fe de la gente en los sistemas de fondos de pensiones recientemente introducidos en los países ECE (Europa Central y del Este), según dijeron  los delegados a una conferencia sobre la región.

Varios países en ECE han introducido pilares capitalizados en sus sistemas previsionales en los últimos años, siendo el ejemplo más reciente el de Rumanía.

La región tiene problemas demográficos similares a Europa Occidental.  Sin embargo, la verdadera ola de jubilaciones sólo impactará 10 años más tarde debido a que el boom de la natalidad posguerra ocurrió en otro momento, según Juraj Draxler, investigador del Centre for European Policy Studies (CEPS).

“Mientras el mundo occidental dormía, los países de ECE han reformado sus sistemas previsionales y están ahora mucho mejor equipados para el futuro, siempre que no deshagan las reformas”, argumentó Torsten Leue, gerente general de Allianz en Eslovaquia.

Ambos individuos creen que las personas no han perdido aun la fe en los nuevos pilares capitalizados, a pesar de las pérdidas de valor sufridas por los fondos de pensiones en todo el mundo.

“Depende de cómo los gobiernos manejan el asunto y si lo utilizarán en campañas populistas”, comentó Leue a IPE.

El panel señalo que el año 2010 será un año electoral en varios países de la región, lo que podría impulsar a algunos políticos a buscar medidas populistas de corto plazo y cambiar los términos previsionales actuales.

Draxler también percibe un peligro en la desilusión: “En este momento, las personas no   son más escépticas respecto al sistema previsional debido a que prevalece la idea de que tienen su propio dinero en sus propias cuentas”, dijo.

Con todo, los expertos dijeron que están empezando a sentirse “un poco nerviosos” debido a que mirando mas allá de las fronteras, han notado, por ejemplo, que los activos en el sistema húngaro no han crecido como se había pronosticado y el país quedará con una brecha previsional, agrego Draxler.

Leue reconoce que especialmente en tiempos como estos, los gobiernos están gastando mucho dinero en el presupuesto para salvar a los bancos, mientras el dinero en el segundo pilar no puede ser tocado por los políticos.

Aun así, Draxler teme la influencia indirecta que los gobiernos pueden tener sobre el segundo pilar.
“Mediante nuevas normas de inversión, pueden obligar a los fondos de pensiones a comprar más bonos del estado, y al final uno queda con un sistema de reparto bastante caro”.

Al contrario, Leue ve esto como una oportunidad más que un problema. “Si los volúmenes no son demasiado altos, sería muy bienvenido ver al segundo pilar apoyando al Estado mediante la compra de bonos del Estado”.