Global

 

Fuente: Global Pensions

Autor: Jenny Blinch

Fecha: 8 de octubre de 2008

GLOBAL – El confuso colapso de Lehman Brothers ha llevado a los fondos de pensiones a revisar el uso de derivados en su cartera, han demostrado los resultados del último Global Pensions 100 Panel.

El 62% de los encuestados admitió que el mayor riesgo de contraparte les estaba preocupando, aunque sólo el 16% de los afectados dijo que estaban tomando medidas al respeto.

Sin embargo, mientras el riesgo de contraparte está causando serios dolores de cabeza en medio del caos actual del sector financiero, parece que la fe en los derivados como una herramienta esencial de la cartera, permanece sin cambios.

Un miembro del panel dijo: “Los derivados no son el problema. Cualquier instrumento usado sin la adecuada consideración de sus características de riesgo conducirá a problemas”.

Otro miembro sugirió que la acción de su fondo con respeto a los derivados vino como parte de una redistribución total de la cartera, lo que estaba ocurriendo debido a las actuales condiciones económicas: “Las medidas tomadas con respecto a los derivados son el resultado de un cambio total en nuestra distribución de riesgo y no una reacción a productos específicos.”

Nick Horsfall, asesor principal de inversiones en Watson Wyatt, dijo recientemente: “Mientras la quiebra de Lehman Brothers y los inestables mercados  existentes hayan perpetuado el tan exigente entorno de inversión, aquellos fondos de alta gobernabilidad que utilizan swaps de tasas de interés e inflación se habrán dado cuenta que han probado su valor en el manejo del riesgo de déficit”.

“Como tal, esperamos que los fondos de pensión y sus patrocinadores continúen usando diversos instrumentos derivados, aunque a una tasa mas lenta, debido a un amplio entendimiento de que ellos pueden otorgar protección, un desempeño mejorado y una mejor respaldo a las obligaciones”.

Eric Palley, jefe del grupo de pensiones America, Corporate Solutions, BNP Paribas, comentó: “Los resultados de la medición en realidad subestiman lo que está sucediendo en este momento. Muchos auspiciadores de planes de pensiones, sus asesores y gerentes de activos están extremadamente preocupados por el riesgo que proviene de los derivados de sus contrapartes, más que de cualquier riesgo relacionado con sus obligaciones.

“Ellos no están cuestionando el uso y la utilidad de los derivados (“¿qué comprar?”), sino cómo  han sido manejados y administrados (“¿a quién comprar?”). ¿Los planes de pensiones han establecido apropiados requerimientos de manejo de garantías? ¿Pueden ellos monitorear adecuadamente los riesgos de operación y liquidez? ¿Ellos han diversificado el riesgo de contraparte? El tema más importante ahora es tener la contraparte correcta en primer lugar”.

Haciendo un planteamiento similar, Michael Schlachter, director gerente, Wilshire Consulting, agregó: “es bueno ver que el 90% de los encuestados no está cerrando la famosa puerta del establo después que la vaca ha desocupado el lugar. El hecho es que los derivados son como cuchillos del chef de 12 pulgadas. En las manos apropiadas, pueden ser herramientas increíblemente útiles. En las manos equivocadas, pueden causar un desastre – especialmente un desastre auto-infligido.

“Los clientes necesitan entender los derivados en sus carteras, pero restringir absolutamente su uso es un error. Los futuros de bonos y acciones se comercializan con más liquidez que sus equivalentes en efectivo, y los swaps y opciones generalmente pueden ser usados para disminuir el riesgo. Una restricción total puede limitar las oportunidades para que un gerente talentoso reduzca el riesgo y los costos, pero los clientes necesitan estar seguros de que dichos derivados están siendo usados para el bien y no para el mal (apalancado).”